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NUM-CONSULTA V0700-12
ORGANO SG de Impuestos sobre el Consumo
FECHA-SALIDA 04/04/2012
NORMATIVA Ley 37/1992 art. 4-Uno; 5-Uno-c); 84-Tres; 92-Uno; 164-Uno-3º
Real Decreto 1496/2003. Artículo 12.
DESCRIPCION-HECHOS La consultante es una comunidad de propietarios de un edificio que ostenta la titularidad de varias dependencias en el mismo. Arrienda dichas dependencias a terceros repercutiendo el correspondiente Impuesto sobre el Valor Añadido y no practica la deducción de ninguna cuota soportada.

Actualmente está soportando el Impuesto que le repercuten proveedores y suministradores en la realización de determinadas obras en el edificio. A aquellos comuneros que tienen la condición de empresarios y profesionales les facilita copia de las facturas de que es destinataria, a fin de que se apliquen la deducción de las cuotas que les correspondan.
CUESTION-PLANTEADA 1.- Si los comuneros empresarios o profesionales tienen derecho a la deducción de las cuotas soportadas o este derecho es de la consultante.

2.- En caso de que los comuneros puedan deducirse sus cuotas, si la copia de la factura girada a la consultante es documento formal suficiente para practicar dicha deducción.

3.- Posibilidad de que los proveedores y suministradores facturen directamente a cada uno de los comuneros y a la comunidad, en función de los porcentajes de titularidad que les correspondan.
CONTESTACION-COMPLETA 1.- El artículo 4 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (Boletín Oficial del Estado del 29), establece que “estarán sujetas al Impuesto las entregas de bienes y prestaciones de servicios realizadas en el ámbito espacial del Impuesto por empresarios o profesionales a título oneroso, con carácter habitual u ocasional, en el desarrollo de su actividad empresarial o profesional, incluso si se efectúan en favor de los propios socios, asociados, miembros o partícipes de las entidades que las realicen.”.

Por su parte, el apartado uno del artículo 5 de la misma Ley establece que “a los efectos de esta Ley, se reputarán empresarios o profesionales:

a) Las personas o entidades que realicen las actividades empresariales o profesionales definidas en el apartado siguiente de este artículo.

(…)

c) Quienes realicen una o varias entregas de bienes o prestaciones de servicios que supongan la explotación de un bien corporal o incorporal con el fin de obtener ingresos continuados en el tiempo.

En particular, tendrán dicha consideración los arrendadores de bienes.”.

El apartado dos del mismo artículo establece que “son actividades empresariales o profesionales las que impliquen la ordenación por cuenta propia de factores de producción materiales y humanos o de uno de ellos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.”.

Finalmente, el artículo 84, apartado tres, de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido establece que “tienen la consideración de sujetos pasivos las herencias yacentes, comunidades de bienes y demás entidades que, careciendo de personalidad jurídica, constituyan una unidad económica o un patrimonio separado susceptible de imposición, cuando realicen operaciones sujetas al Impuesto.”.

2.- Las comunidades de propietarios, con carácter general, no reúnen los requisitos establecidos por la normativa del Impuesto sobre el Valor Añadido para atribuirles la condición de empresarios o profesionales. Es criterio reiterado de este Centro Directivo que la actividad que realizan, que se concreta en la adquisición de los bienes y servicios necesarios para el mantenimiento, utilización, funcionamiento, etc., de los bienes, elementos, pertenencias y servicios comunes, y en la distribución de los gastos efectuados por tal concepto entre los miembros de la misma, no constituye una actividad de carácter empresarial o profesional a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Dichas comunidades tienen, por tanto, la condición de consumidores finales a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, no pudiendo repercutir dicho Impuesto sobre los comuneros con ocasión del cobro de las derramas que efectúan a los mismos, ni deducir las cuotas del Impuesto soportadas en la adquisición de bienes o servicios.


Sin embargo, este criterio general no obsta para que dichas comunidades de propietarios puedan efectivamente desarrollar actividades empresariales a título oneroso adquiriendo, por ello, la condición de sujetos pasivos del Impuesto.

De acuerdo con la información suministrada, la comunidad de propietarios consultante realiza una actividad empresarial o profesional sujeta al Impuesto, ya que se dedica al arrendamiento de determinadas superficies del edificio, por lo que tiene la consideración de sujeto pasivo del Impuesto de acuerdo con el artículo 5.Uno.c) de la Ley 37/1992.

Por otra parte, las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido que la comunidad de propietarios soporte como consecuencia de la adquisición de bienes y servicios que se vayan a destinar a la actividad de arrendamiento realizada serán deducibles, cumpliendo los requisitos establecidos en el capítulo I del título VIII de la Ley 37/1992. Sin embargo, las cuotas soportadas como consecuencia de la adquisición de bienes y servicios que no se vayan a destinar a la citada actividad económica no serán deducibles.

3.- De acuerdo con lo anterior, la consultante podrá deducir las cuotas soportadas en el ejercicio de su actividad de arrendamiento. Dentro de las mismas podrán incluirse los gastos relativos a las obras realizadas en el edificio en la proporción que se corresponda con las superficies destinadas al arrendamiento.

Por lo que se refiere a la proporción de los gastos de las obras que no se correspondan con su actividad económica, esto es, la proporción correspondiente a las de los distintos copropietarios, el artículo 92, apartado uno, de la Ley 37/1992 dispone que “los sujetos pasivos podrán deducir de las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido devengadas por las operaciones gravadas que realicen en el interior del país las que, devengadas en el mismo territorio, hayan soportado por repercusión directa o satisfecho por las siguientes operaciones:

1º. Las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por otro sujeto pasivo del Impuesto.

2º. Las importaciones de bienes.

3º. Las entregas de bienes y prestaciones de servicios comprendidas en los artículos 9, número 1º, letras c) y d), 84, apartado uno, número 2º, y 140 quinque, todos ellos de esta Ley.

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